¿Es normal llorar durante un masaje?

by | Bienestar

Te encuentras recibiendo un masaje de espalda y de repente te invaden deseos inmensos de llorar. Las lágrimas comienzan a rodar por su rostro. Luego se escapan los suspiros y desencadena el llanto.

¿Qué debes hacer?

Cliente: deja salir ese sentimiento de tristeza que te invade.

El terapeuta está preparado para estas situaciones. Bajo el nombre de desahogo emocional se conglomera los distintos sentimientos que podrían aflorar en el cliente durante la sesión de masaje.

No solo se trata de llanto, también puede surgir sonrisas y carcajadas, al igual que ira, coraje o impotencia.

Las emociones acumuladas tienen un efecto en nuestro cuerpo. Los sentimientos que guardamos por mucho tiempo y no expresamos pueden encontrar su ventana de salida a través del masaje. Así que premítete liberar esa carga emocional.

¿Por qué ocurre?

El cuerpo siente las emociones y las manifiesta en sensaciones. Cuando estás asustado, tu corazón late rápido. Sientes “mariposas” en el estómago cuando estás enamorado o nervioso. Un susto te puede producir dolor de estómago, de cabeza o descomposición estomacal.

De la misma manera, algunas emociones negativas quedan atrapadas en el tejido blando del cuerpo o fascia y a través del masaje encuentran salida, permitiendo una sensación de alivio luego que ocurre el desahogo. En la medicina asiática esa manifestación corporal de emociones se conoce hace siglos y, en el Nuevo Mundo, hace menos tiempo. Incluso, desde el punto de vista holístico la enfermedad es sentimientos o emociones que se quedan en el cuerpo y provocan un estancamiento de energía que al no fluir desencadena en inflamación, achaques y hasta enfermedades crónicas o terminales.  

Cuando el desahogo emocional ocurre durante una sesión de masaje, el terapeuta, por su parte, continuará en silencio ofreciendo la terapia. La presencia del terapeuta es importante para que sepas que te encuentras en un lugar seguro y que puedas tener la confianza de dejar salir tus emociones.

Un terapeuta puede escuchar a su cliente y permanecer en silencio. No debe ofrecer consejos, diagnósticos ni soluciones, ya que eso forma parte de la práctica de otros profesionales de la salud.

Si te ocurre un desahogo emocional durante un masaje, déjalo salir. Tu terapeuta lo entenderá. Al final de la sesión, te sentirás mejor física y emocionalmente.

¿Te ha pasado? ¿Has tenido el deseo de llorar, o coraje o incluso risa? Cuéntanos.