Historia de una Mujer que se Cansó de Vivir con Dolor

by | Bienestar, Blogs

 

“Ya me estoy acostumbrando al dolor”, esas fueron las palabras de una clienta a quien atendí por un problema crónico en el área lumbar y que había sido sometida a varios procedimientos quirúrgicos.

La mujer, menor de 40 años, tomaba varios medicamentos diariamente con el propósito de “apagar el botón del dolor”.

Quiso recibir la terapia para el manejo de dolor Myofascial Release porque buscaba alternativas adicionales a medicarse para sentir alivio.

Cuando acudió a la primera terapia, le expliqué  en qué consiste: trabaja con la fascia, un tipo de tejido conectivo que provee firmeza, elasticidad y protección a músculos, huesos, articulaciones y órganos internos. Cuando ocurre inflamación debido a enfermedad, trauma, mala postura, enfermedad congénita, incluso hasta cuando dormimos mal, la fascia se contrae y provoca restricción que trae como consecuencia dolor, más inflamación, sensación de pulsación, calor o frío en el área, en fin, toda cantidad de sensaciones desagradable.

La clienta me dijo que sentía todos los síntomas hace mucho tiempo. Además se sentía tan desesperada que haría lo que fuera para sentir alivio.


En qué consiste la terapia

Comenzamos midiendo la postura de la clienta. Este primer paso es importante porque la dismetría pélvica (discrepancias entre las caderas)  aunque sea de ⅛ de pulgada puede ser significativa para afectar adversamente el alineamiento del resto del cuerpo. Qué tiene que ver la pelvis? Es nuestra base y es la que mantiene el balance en todo el cuerpo.

Cuando una cadera es más alta que la otra, esto redunda en una pierna más larga y en ocasiones también afecta los hombros, provoca dolores de espalda, en especial espalda baja, rodillas y tobillos.

Según estudios realizados en Estados Unidos, cerca del 80% del diagnóstico de dismetría en las extremidades inferiores (una pierna más larga que otra) es producto de discrepancia en la pelvis y no de la longitud de la pierna en si. Por tanto, muchos casos de “pierna más larga que otra” en realidad un problema en la cadera que puede corregirse trabajando con la fascia. 

Luego se se coloca al cliente de lado para evaluar el alineamiento y saber si hay hombros colapsados, cabeza más hacia al frente o hacia atrás y lo mismo sucede con las rodillas.

El cliente se acuesta en la mesa de tratamiento y comenzamos trabajar con la fascia con manipulaciones suaves ya sea estiramientos suaves de piernas, brazos, compresiones firmes pero suaves en espalda, cabeza, cuello para que la fascia vaya soltando la restricción que provoca.

Aunque el toque es suave, el efecto es tan profundo que el cliente en ocasiones se queda dormido. Esto es positivo porque la manera en que el cuerpo puede recuperarse por si mismo de una lesión y comenzar el proceso de autosanación es a través del sueño natural.

La sesión se extiende por 90 minutos para trabajar todas las áreas donde hay dolor o restricción de fascia.

Al finalizar  la sesión el cliente siente alivio y puede comenzar a mover áreas donde anteriormente había restricción.

La terapia es un trabajo en equipo: es decir, comenzamos en la mesa de tratamiento y luego el cliente en el hogar debe seguir instrucciones con baños terapéuticos, ejercicios de estiramiento miofascial y modificaciones en la alimentación, de ser necesario dado que hay alimentos que exacerban procesos inflamatorios.

Luego de 90 minutos, la clienta se reincorporó y regresó a su hogar. Al día siguiente cuando me comuniqué para saber como seguía, me indicó que pudo dormir toda la noche. Además, el nivel del dolor había bajado de un 8 a un 4, sin medicamentos, solo con manipulaciones firmes que permitieron que el área recibiera sangre oxigenada y se movió la fascia para tratar las restricciones de movimiento.

La clienta usa bastón y ya en el segundo tratamiento camina menos encorvada.Ya para el cuarto tratamiento dejó de utilizar el bastón porque se sentía segura y erguida al caminar.  El sentir un cambio radical en el nivel de dolor mejoró su ánimo y comenzó a realizar actividad física, dado que sentía que su cuerpo quería moverse e incorporó las caminatas como su ejercicio varias veces por semana. De igual forma, se motivó a realizar cambios en sus hábitos alimentarios por lo que la inflamación se redujo considerablemente, además que bajó de peso.

Y todo comenzó con el deseo de sentirse mejor porque se percató que lo que estaba haciendo anteriormente no la estaba ayudando, así que por su salud decidió hacer un cambio y en cuestión de semanas recuperó su movilidad.


La terapia de Myofascial Release sirve para tratar:

  • Dolor de espalda
  • Dolor de cuello
  • Dolor lumbar (espalda baja)
  • Discos herniados
  • Migraña
  • Síndrome Temporomandibular (TMJ)
  • Tinitus (zumbido en los oídos)
  • Fibromialgia
  • Túnel carpiano (Carpal Tunnel)
  • Ciática
  • Restricción en el pecho
  • Lesiones deportivas
  • Escoliosis
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Insomnio
  • Lesiones por accidentes

Debido a que cada persona es única esta terapia es personalizada de acuerdo con las necesidades particulares. La terapia de Myofascial Release es muy efectiva siempre y cuando el cliente se comprometa con su salud y siga las instrucciones de continuidad del tratamiento en el hogar.

Quieres tener una vida sin dolor, relajada y feliz? Llama para cita al 787-232-2010.